Resina, manzanilla, ruibarbo, morera, látex, índigo, abedul, lino, aceites, ceras… Todos ellos son materiales que se utilizan para elaborar pinturas naturales al 100%. Proceden de las plantas (fibras, flores, hojas, raíces, corteza…) y, combinados con otros elementos también biodegradables y no tóxicos, como el agua, la tierra o el talco, ofrecen un producto con solvencia similar al de las pinturas convencionales.
Tan natural como que las hojas verdes se vuelven rojas, las pinturas elaboradas con plantas son el resultado de la aplicación de la química vegetal a esta industria. El ejemplo de las hojas es solamente uno entre millones. Muchas de las materias primas que se utilizan proceden generalmente de cultivos ecológicos o procesos de reciclaje. Algunas de estas sustancias se cultivan o producen en las cercanías de la fábrica reduciendo así el gasto energético del transporte. Más de 30 años de producción y diversos reconocimientos industriales y medioambientales avalan la calidad de estas pinturas.